martes, 12 de abril de 2011

COME, REZA, AMA

Hace unos días mi compañero de fatigas y yo vimos un sábado por la noche esta película. Pasó por las salas de cine sin demasiado éxito pero así como no quiere la cosa apareció en Telecable y nos decidimos a verla.
Mantita y sofá, el mejor plan después de una semana larga de correcciones, notas, evaluaciones...
Nada nuevo bajo el sol. Chica de cuarentay... que no encuentra su sitio en la vida y decide emprender un viaje para aprender a disfrutar. ¿Y a dónde se va? A Roma. De vacaciones. Pero sin vespa y sin cortarse el pelo. Allí conoce a un grupo de personas que le enseñan lo que es el "dolce far niente" : el placer de disfrutar de no hacer nada.¡Qué envidia! Hay días que sólo apetece eso: no hacer nada.

El caso es que en una escena en Roma, Elizabeth, Julia Roberts se come un plato de spaguetti con tomate y albahaca ... Si conocéis Italia sabréis que en ningún sitio del mundo la pasta sabe así. De todas formas, yo me animé con la receta al día siguiente. Sencilla pero deliciosa.

RECETA:  es muy fácil y riquísima. Además muy sana porque aporta hidratos de carbono y vitaminas.
Ingredientes:
1 kg de tomates maduros
250 gr de spaguetti
aceite de oliva
sal
albahaca, orégano u otra hierba fresca



Preparación
Pelamos los tomates y les quitamos las pepitas. Para hacer esto, suelo escaldar unos minutos los tomates, de forma que la piel sale muy facilmente. Los parto en trocitos y con cuidado quito las pepitas. Hay personas a las que no les importa encontrarse las pepitas, pero cuando hay niños por el medio... ya se sabe.
En aceite de oliva, (sólo para cubrir el fondo de la sartén) sofrío el tomate a fuego lento hasta que se va deshaciendo. Aunque queden trocitos pequeños queda muy rico. Añado una pizca de sal y una cucharada de azúcar. Lo voy probando pues a mí me gusta bastante dulce, pero otras personas lo prefieren más ácido. Como todo en la vida, va en gustos.
Mientras tanto, se cuecen los spaguettis en abundante agua fría con sal y un buen chorro de aceite de oliva. Generalmente las bolsas de spaguetti suelen indicar el tiempo de cocción. Yo les hago caso y quedan a mi gusto. Se escurren y se refrescan con agua fría.
Cuando el tomate esté en su punto se mezcla con el spaguetti y se le añade la hierba fresca que se prefiera: albahaca, orégano, tomillo...
Y ya.



sábado, 29 de enero de 2011

La más reciente ..."No es tan fácil"

Esta semana tuve un ratito para ver esta película que me recomendó mi mano derecha en la vida. Es una comedia sencilla y algo previsible pero bastante divertida. Y después de un largo de día de trabajo, niños y mis niñas, nada mejor que pasar un buen rato sin pensar en temas demasiado profundos. Por cierto, a media película mi mano derecha llegó al salón anunciando que cierto político andaba en asuntos bastantes desagradables...
A lo que vamos, la protagonista (una maravillosa Meryl Strepp), cocinera de profesión y dueña de una preciosísima pastelería prepara un plato de aspecto muy apetitoso que aprendió a cocinar durante unos meses que vivió en Francia. El plato se llama "Croque Monsieur", es muy fácil de preparar y según mi hija Carmen está delicioso. Ahora os dejo el fragmento de la película donde se ve esta receta.

Y ahora vamos con la receta:
elegimos un buen pan de molde, si lo sabemos hacer casero mucho mejor, pero bueno, teniendo en cuenta el ritmo de vida que tenemos la mayoría de nosotros... mejor lo compramos. Untamos las rebanadas de pan con mantequilla por ambos lados y preparamos un sandwich de jamón y queso. A la hora de elegir el jamón y el queso que queremos utilizar, cada uno tiene unos gustos, así que... Bueno, una vez que tenemos preparado el sandwich, lo cubrimos con queso emmental, o parmigiano... lo que nos guste más. Metemos el sandwich al horno ya caliente hasta que quede  bien dorado y con el queso totalmente deshecho y doradito. Lo sacamos... y ¡listo!
(imagen tomada de closetcooking.blogspot.com)